Reto Al Destino

Debe decirse en honor a la verdad que no todo fue incomprensión para destruir al aeroclub.

Alejado Colombo de la función de gobierno, la gestión de Rodolfo Rhiner primero y de Ezio Massa después, comenzaron a reparar con verdadera sensibilidad el tremendo daño que se había causado.

No había misterios, era gente consustanciada con el sentir formoseño, conocían lo nuestro, sabían de nuestras instituciones y le dieron al aeroclub el primer valioso envión para lanzarse de nuevo a la lucha por renacer y volver a tener identidad. Rhiner resolvió con solvencia y capacidad los problemas iniciales y Ezio Massa, un hombre hondamente consustanciado con la aviación deportiva como que su padre fue uno de nuestros primeros pilotos y pionero de la instución del aire, brindó lo suyo.

Lo cierto es que se asignan a la F.A.A. los predios que marca el convenio para uso del aeroclub Formosa, y se dan recursos materiales para levantar el nuevo hangar y una ayuda para adquirir un nuevo y moderno avión escuela, el Piper PA-38 Tomahawk.

Se normaliza la situación con la Dirección de Fomento y Habilitación de la F.A.A. y con Personas Jurídicas, al volver a constituirse la comisión directiva.

Hay algunas reuniones previas en casas prestadas como el Club Caza y Pesca, el Estadio Centenario, la casa de Mario Gandini que fue quien en esa transición difícil y a la deriva, sostuvo los cimientos del aeroclub con una denodada acción personal.

Y por fin, en 1981 en el Club Social, el aeroclub Formosa se reúne en Asamblea Extraordinaria y Anual Ordinaria para dejar constituida la nueva comisión directiva que acepta el reto del destino y va a jugar la gran aventura de la recuperación. Esta comisión integrada por veteranos y jóvenes pilotos y amigos del club quedó así constituida: Presidente, Hugo del Rosso; Vicepresidente, Mario Gandini; Secretario, Pedro Juan Guglielmino; Prosecretario, Flavio Arias (hijo del Presidente fundador); Tesorero, Antonio  Taboada; Protesorero, Isidro Insaurralde; Vocales, Rodolfo Avila,

 

 Jorge Cid, Rosario Campanella, Raúl Chávez y Vocales Suplentes, Jorge Churuvija y Alberto Noguez; Revisores de Cuentas, Guillermo Cardozo y Miguel Kelly. De este grupo, hoy a diez años del reinicio, continúan en la Comisión Directiva sin interrupción Avila, Guglielmino y Del Rosso.

Como se dijo se construyó el nuevo hangar, y se comenzó la tarea más ardua y difícil la de construir la pista, sin maquinarias ni recursos económicos.

La llegada de los gobiernos constitucionales marca una etapa de ayuda decisiva para el club, que paso a paso, con su propio esfuerzo y la concurrencia de entes oficiales, consigue al fin el nuevo trazo de la pista de 1200 metros de longitud, a la que le falta solamente detalles técnicos del balizamiento para ser habilitada por la F.A.A. como pista pública.

Además el club construyó un nuevo mástil y una alegoría donde se restituyó la Virgen de Loreto, y en este momento de las bodas de oro con una nueva ayuda del gobierno provincial se acometen las obras finales para su inauguración.

Entre tanto, la Dirección Provincial de Aeronáutica que nació bajo las chapas del aeroclub Formosa le brindó el techo de sus hangares y toda la ayuda posible en un gesto de reciprocidad que hace a una firme amistad entre el ente oficial y el aeroclub.

Y durante estos años de reconstruir y renacer, todos los días se siguieron formando pilotos con Mario Gandini como instructor en el ciclo inicial y luego con el concurso de Emilio Nissen y “Curcu” Sánchez.

Mas de 20 nuevos pilotos privados se recibieron en el decenio del 80 y siete pilotos comerciales. Además, y en mérito a su esfuerzo por rehacer su destino de gran institución, el Instituto Nacional de Aviación Civil (INAC) entrega al Aeroclub  Formosa en donación un avión Cessna 182.

Muchas cosas realizadas en diez años de renacer, aciertos y errores, pero en todo la tónica de trabajo que signa al aeroclub Formosa en sus Bodas de Oro.

HODR - 08/1990