Los Primeros Pilotos Formoseños

Hubieron de pasar seis años desde la fundación para que el Aeroclub Formosa pudiera cristalizar el anhelo máximo de formar pilotos civiles para fortalecer las alas argentinas.

En el denominado Lote Rural 90, por entonces propiedad del Ejército y luego de la Fuerza Aérea Argentina, el aeroclub construyó su pista y levantó el hangar. Allí se escribió un capítulo muy rico de la aviación en Formosa, porque con el tiempo y con las mejoras del caso se transformó en el Aeródromo Formosa donde luego de clausurados el vuelo de los hidroaviones, operaron las líneas comerciales, como Aero Litoral Argentino (ALA) de la cual nacería Austral Líneas Aéreas, ALA operó con los DC-3 y la sala de los pilotos del aeroclub fue su sala de despacho.

Mas tarde y antes de la construcción del aeropuerto “El Pucú”, Aerolíneas Argentinas operó con los Avro biturbohélices. Además en el hangar del aeroclub Formosa se cobijó el primer avión de la Aeronáutica Provincial, un bimotor Piper Apache. Pero la tierra seguía siendo de la Fuerza Aérea y así un buen día, 39 años después de la fundación el aeroclub quedó en la calle y a empezar de nuevo... Pero esa es otra historia que ya comentaremos.

Ahora estamos en los primeros pilotos formoseños.

La entonces Dirección Nacional de Aviación Civil apoyaba a los aeroclubes con material de vuelo, instructor y mecánico.

 

 

Luego de trabajosas gestiones fue designado el instructor Agustín Fracnau y el mecánico Miguel Yorio y el club recibió en tenencia un avión escuela Piper J-3, hermano menor del afamado Piper PA-11, el avión que más pilotos formó en la Argentina. El J-3 era un monoplano de ala alta, motor Continental de 65 HP y biplaza en tándem.

Fracnau era un bohemio de la guardia vieja, gran piloto aunque temerario al límite, que duró poco como instructor, no era su vocación, recaló en Asunción, tomó la ciudadanía paraguaya, creó la Dirección de Aviación del hermano país y fue su conductor por muchos años.

Yorio era un mecánico de gran responsabilidad y conocimiento y también se hizo piloto civil.

Lo cierto es que en el año 1945, se recibieron los cuatro primeros Pilotos Privados del aeroclub Formosa. Ellos fueron el ya citado Miguel Yorio, Eduardo Alemán, uno de los fundadores del club, Raúl José Nasti, que sería varias veces presidente de la institución a la que quiso entrañablemente y Emilio Pauloni un empresario entusiasta y gran colaborador.

Pero lo fundamental es que el ideal de formar pilotos civiles para afianzar la aviación argentina se concretaba en Formosa en 1945. Fue el comienzo de una historia fecunda, hermosa, brillante, de sacrificios y de logros, de victorias y derrotas que iremos historiando en las próximas notas.